Impactos en la salud del COVID-19 en los solicitantes de asilo latinos LGBTQ


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El estatus migratorio es una fuente de vulnerabilidad social la cual puede predecir resultados de salud en los Estados Unidos.


Por ejemplo, los trabajadores indocumentados pueden tener dificultad adquiriendo seguro médico proveído por su empleador. También, durante la pandemia, los trabajadores indocumentados los cuales trabajan en la construcción o en la industria agrícola puede que tengan menos oportunidades para poder seguir las guías de distancia social en el trabajo y puede que corran más riesgo de contraer el COVID-19.


Durante la pandemia del COVID-19, el ser una persona LGBTQ+ (lesbiana, gay, bisexual, transgénero, etc.) expone a esa persona a vulnerabilidades relacionadas con la salud. Al ser comparados con individuos heterosexuales cisgéneros, las poblaciones LGBTQ+ le dan un grado bajo a su salud y seguro médico. Contrario al VIH/SIDA, el cual tenía una estigma social por tener transmisiones altas entre las población de hombres gay, el COVID-19 no tiene un estigma asociado entre la gente LGBTQ+. Aunque el COVID-19 puede agravar las condiciones de salud ya existentes también puede crear una inequidad más grande entre las personas LGBTQ+. Por ejemplo, la falta de una protección de leyes de desempleo en los Estados Unidos puede que convierta a la población LGBTQ+ a ser más vulnerable y a ser despedidos por su orientación sexual durante la recesión económica y la crisis de desempleo durante la pandemia. Por último, debido a que muchos individuos LGBTQ+ tienen un riesgo más alto de depresión y de abuso de substancias, las guías de distanciamiento social puede que hagan que el acceso a servicios de la salud mental sea más difícil para personas LGBTQ+ las cuales son muy necesarias.


Interseccionalidad es definida por QLatinx, como una organización queer Latinx basada en Orlando, y se define como “la manera en que las identidades sociales categorizadas como el género, la raza, y el lenguaje están conectadas”. En otras palabras, cuando alguien es Latinx, transgénero e indocumentado, el tener estas tres identidades puede impactar los resultados de salud de manera única.


El Instituto Nacional de Salud publicó un articulo describiendo el como la pandemia ha afectado a los inmigrantes Latinx transgéneros y el como han sido sujetos a la persecución por su identidad de género en los Estados Unidos al violar las normas de salud en centros que parecen prisiones los cuales no ayudan a sus necesidades medicas; por ejemplo, la terapia hormonal. En estos centros, también corren el riesgo de ser atacados sexualmente por guardias u otros prisioneros.


Durante la pandemia del COVID-19, una mujer transgénero de veinte años, en un centro de inmigración, reportó que los guardias no usaban equipo de protección, y también otra mujer transgénero reporto que se sentía “asustada, vulnerable, y desprotegida” del COVID-19.


Además, en muchos casos de asilo, las evaluaciones psicológicas son cruciales para apoyar la credibilidad de los aplicantes y para proveer servicios de salud adicionales a los aplicantes quienes han sobrevivido traumas increíbles como la tortura.


Sin embargo, las restricciones del COVID-19 han forzado a los doctores a dar consultas virtuales, y esto ha causado barreras para poder tener acceso a servicios y ha afectado a personas buscando asilo, y a la vez ha demorado su proceso de inmigración y de sanación.


En general, la pandemia del COVID-19 ha impactado la salud de los solicitantes de asilo latinos LGBTQ. De acuerdo a la organización, Human Rights Watch, desde marzo del 2020 hasta ahora, las autoridades estadounidenses han usado el COVID-19 como una excusa para bloquear las fronteras a los solicitantes de asilo latinos en general. Durante la pandemia, la patrulla fronteriza ha deportado a mas de 150,000 personas.