Terminando con la separación de familias


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La separación de los niños migrantes de sus familias es una de las tácticas más crueles que hemos visto dentro de la política de inmigración, dejando atrás una serie de retos que la administración de Biden debe revisar. La administración Trump supervisó la separación de más de 5,500 familias migrantes, y a principios de 2021, aún no se han localizado a los padres de más de 600 niños. El 2 de febrero de 2021, Biden firmó una orden ejecutiva para atender este problema y comenzar un proceso de reunificación para las familias que fueron lastimadas por la “política de tolerancia cero” y los programas que implementó Trump.


En 2018, la administración de Trump anunció el enfoque de política de "tolerancia cero" sobre inmigración. Esto aseguró que todos los inmigrantes que cruzaron la frontera fueran detenidos y procesados bajo la ley criminal. Porque los niños no son permitidos en prisiones federales donde sus padres eran detenidos, ellos fueron colocados en refugios alejados de sus padres. Esto fue una extensión del programa El Paso donde fue claro que el gobierno no tenía un sistema en lugar para reunificar a las familias. A pesar que los defensores de inmigrantes se han esforzado en reunir a familias, el proceso ha sido largo porque la administración de Trump tuvo que ser presionada frecuentemente para revelar toda la información necesaria para localizar a los padres, como sus nombres y direcciones.


Para reparar adecuadamente los daños causados ​​por las políticas de Trump, recomendamos que la administración Biden vaya más allá de simplemente unificar familias. La separación familiar se ha documentado como una experiencia traumática. En 2019, la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. declaró que los niños alojados en refugios no tenían apoyo para su salud mental y tenían un riesgo más alto de desafío, desesperanza e ideas suicidas. Como resultado, la administración de Biden debe proporcionar rápidamente servicios de salud mental a los niños y padres una vez que estén unidos. Además, la rama ejecutiva debería aprovechar su poder para darle permiso a estas familias ingresar o permanecer en los Estados Unidos. Esto puede acelerar la reunificación porque las familias se sentirán seguras al presentarse y el gobierno brindará más protección contra la peligrosa situación de la que estaban huyendo. Por último, para garantizar que la separación familiar no sea repetida en historia, el Congreso debe implementar una ley que prohíba el uso de la separación familiar como táctica para impedir a las familias en busca de asilo en los Estados Unidos.